Si te encierran en la Prosa , Libérate en el Poema

La Mente poética prosigue su desarrollo reconociendo las limitaciones del lenguaje ordinario, limitaciones que son también expresadas en el cuerpo como capacidad para sentir y percibir. Ante la preeminencia del Signo, con su poder de representación y comunicación definidos en los significados ordinarios, sucede una reacción sobre las capacidades del lenguaje común.

El poema representa una crítica profunda a las capacidades del lenguaje para dar cuenta de lo propio, de aquella singularidad infinita que se revela en conexión profunda con la existencia tomada como Divinidad.

Emily Dickinson es consciente de una relación íntima y trascendental entre el lenguaje y la realidad, no se trata de un simple juego del poder representativo que padecemos como condición humana. Se trata de integrar a nuestro ser lo que sentimos, expresamos y vivimos a través de un lenguaje que habitamos y nos habita, pero que también nos precede con todas sus cargas, sus leyes de pensamiento y de seriedad.

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Me encierran en la Prosa –

Igual que cuando Niña

Me metían en el Armario –

Para tenerme “tranquila” –

¡Tranquila! Si hubieran podido vislumbrar

Y ver a mi Cerebro – divagando –

Podrían de igual modo haber encerrado un Pájaro

Por Traición – en el Redil –

Él no tiene si no querer

Y fácil como una Estrella

Abolir su Cautividad –

Y reír – lo mismo tengo yo –

Escribir para reconocer y tomar posición

Prosa y Poesía son para Emily Dickinson dos de esos contrarios que nos permiten reconocer y tomar posición. Son dos estilos de pensamiento y de expresion, dos mundos que presentan realidades diferentes y sentidos excluyentes. Escribir desde el reconocimiento permite poner en tela de juicio el Lenguaje mismo, es decir, su poder de expresión comunicativa y sus dimensiones semánticas. El Lenguaje mismo se hace sospecha y desde su diferencia radical se genera un cambio de perspectiva en el que se despejan horizontes para el deseo. Cada poema abre caminos e inaugura ámbitos de representación.

La Prosa es para Emily Dickinson un lugar de encierro, un espacio de representación dominado por las tiranías de las leyes prestablecidas. En la prosa no hay Posibilidades sino más bien Destinaciones. Representa una narrativa impuesta por el mundo de “Ellos”, una narrativa en la que los roles, las identidades, las acciones y los modos de expresion están determinados y se asocian a un sistema Moral. Además, recuerda el “mundo verdadero”, “la razón” y todo lo que enseñan como Dogma inalterable. Jaula para seres alados de insólitas letras.

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Vivo en la Posibilidad –

Una Casa más bella que la Prosa –

Hay más Ventanas –

Y también hay – más Puertas –

Habitaciones como los Cedros –

Inexpugnables al Ojo –

Y tengo por Techo Eterno

Los Tejados del Cielo –

Mis visitas – las mejores –

Mi Trabajo – es Éste –

El de tender mis estrechas Manos

Para abrazar el Paraíso –

Mientras que la Poesía es una manera, una de tantas maneras, Posibilidad Infinita. Posibilidad de Significados, de acciones y expresiones. Posibilidad esencial de Ser. Creación sobre el Signo Ordinario, subversión expresiva y comunicativa. Reunir estos contrarios, estos dos mundos y habitar el intersticio entre ellos, es tarea exploratoria de cada instante.

La Escritura Liberada imprime en el Signo la Posibilidad como dimensión abierta de sentidos, sentidos para los que estamos siempre dispuestos a realizar. Escritura Liberada de las necesidades de aprobación y de apremio social, texturas que dilucidan relaciones de poder en el supuesto lenguaje ordinario y neutral. Escritura comprometida con el Conocimiento y, por ello, riesgo siempre del Poetizar el Lenguaje en todas sus dimensiones, visión siempre mas allá de todo Poema.

Una biografía poética

Emily Elizabeth Dickinson, fue una poeta estadounidense cuya obra marcó profundamente la poesía y la literatura universal. Nació en Amherst, Massachusetts, el 10 de diciembre de 1830, en el seno de una familia prominente y conservadora, y creció en un entorno de privilegio y educación. Murió en su ciudad natal el 15 de mayo de 1886. Emily era la hija de Edward Dickinson, un abogado y de Emily Norcross Dickinson, mujer dedicada al hogar. A pesar del contexto histórico en el que nació, Dickinson asumió, a su manera, un rol diferente de ser mujer en pleno siglo XIX, pues su padre, aunque estricto, apoyó la curiosidad intelectual de su hija, proporcionando libros y recursos que despertaron en Emily un interés por temas diversos, como la astronomía, la biología y la filosofía. Emily tuvo una educación privada que le permitió acceder a la biblioteca de su padre, en ese espacio de tranquilidad se encontraba con tesoros del pensamiento y otros horizontes para el pensar, y de vez en cuando, ejercía el privilegio de solicitarle algunos títulos, que aún no habían llegado a América.
Emily Dickinson ejerció desde temprana edad su derecho a pensar, de ser mujer y pensadora, dedicándose al sagrado oficio de enfrentarse a la página en blanco en una pequeña mesa de noche, acompañada de una vela. Su destino en la escritura no fue azaroso, la necesidad de trasponer en un lenguaje excelso el torbellino de su mente la acompañó desde los días primaverales como en los sombríos. Dickinson, una apasionada por conocer, iniciaba su día con exploraciones matutinas en el bosque. Más tarde, sus inquietudes fueron recompensadas con el ingreso en el Seminario femenino Mount Holyoke donde estudió latín, astronomía y botánica. A los 9 años comenzó la elaboración de un herbario (1839-1846) que hoy se conserva en la Universidad de Harvard, un cuadernillo cosido a mano por Emily donde albergó, artísticamente, y clasificó 424 especies de flores y semillas.
Se cuenta que Emily Dickinson comenzó a escribir poesía, en serio, a los veinte años. La escritura surgió como un medio para explorar preguntas sobre la vida, la muerte y el universo. Su estilo innovador, caracterizado por un uso singular de guiones y una economía verbal, refleja un enfoque experimental que dialoga entre opuestos: lo empírico y lo racional, la grandeza y lo pequeño, el cielo y la tierra, etc. Gracias a la colaboración de algunos amigos del bachillerato se atrevió a publicar algunos poemas en la revista literaria de la universidad, claro que ella les pidió solícitamente que estos estuvieran acompañados por un seudónimo. Su amigo no tomó en serio la solicitud de Emily y publicó los poemas con su nombre completo, lo que desató una tensa situación en la familia Dickinson, pues no era bien visto que la hija de un influyente abogado expusiera públicamente.

Admiradora de la narrativa de las hermanas Brontë, la Biblia y Shakespeare. Su Obra está influenciada por las ideas del Romanticismo, de modo que es frecuente encontrar alusiones a la Naturaleza y la defensa de una vida acorde con los derechos humanos y naturales. Sus poemas son una muestra de lo que conocemos como Ecopoesía.
Emily Dickinson ha sido conocida como “El mito”. En Amherst se corría la voz de que había una mujer que escribía con una calidad de otro mundo, muy culta y estudiosa que llevaba alrededor de quince años recluida en su casa por decisión propia.
Aunque vivió gran parte de su vida como una figura reservada y aislada, su poesía refleja una profunda conexión con la naturaleza, la ciencia y las preguntas existenciales. Emily Dickinson escribió casi 1,800 poemas, pero solo un puñado fue publicado durante su vida. Tras su muerte, su obra fue descubierta y publicada gracias al esfuerzo de Lavinia. Dickinson es ahora reconocida como una de las figuras más importantes de la literatura anglosajona, cuya poesía sigue dialogando con lectores interesados en las conexiones entre el arte y la ciencia.

Bibliografía

Dickinson, E. (2015). Poesías completas. Tomo I (J. L. Rey, Trad.). Madrid: Visor Libros.

Dickinson, E. (2015). Poesías completas. Tomo II (J. L. Rey, Trad.). Madrid: Visor Libros.

Dickinson, E. (2015). Poesías completas. Tomo III (J. L. Rey, Trad.). Madrid: Visor Libros.

Investigación, Creación Artística y Voz : Yuly Durango Flórez .
Investigación, Creación Y Edición Web: Luis Eduardo Cano Álvarez

Yuly Andrea Durango Florez (Medellín, Colombia). Poeta y profesional de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Directora de la Revista Literaria Ouroboros (2016). Coordinadora de proyectos culturales y de investigación social de la Corporación Ouróboros. En el área educativa ha coordinado procesos pedagógicos de comunicación comunitaria, procesos de arte en comunidad para la transformación social. Interesada en las resonancias de la escritura poética en la filosofía, integra la literatura con otros lenguajes artísticos. Ha participado en eventos poéticos como el IV Encuentro Internacional Poetas al viento (2020), Tercer Congreso Internacional Cultura Viva Comunitaria (Quito-Ecuador, 2017). Ha sido coordinadora del programa literario Poesía Life 2.0. encuentros latinoamericanos de poesía (2020-2024). Su poesía ha sido incluida en el libro Antología del amanecer (2021). Gestora cultural del Festival Literario Ouroboros 2022 “Memorias e identidades rurales”.

Luis Eduardo Cano Álvarez (Medellín, Colombia). Creador Multimedial. Poeta y mago. Editor Web. Graduado en Psicología de la Universidad de Antioquia. Desarrollador de Estrategias digitales de Aprendizaje. Mediador multimodal en los proyectos literarios: “Literatura, territorio e identidad en los corregimientos de Medellín (2017)”, “Reconociendo a los buenos vecinos” (2018) y “Narrativas para el reconocimiento comunitario” (2019), entre Otros. Ha publicado de manera independiente los siguientes libros con la editorial Ouroboros. Poesía: Guía poética de flores (2017) y Extinción de luz (2018). Magia: El círculo de piedra (2017), El jaguar volador (2018). Ciencia ficción: Beth: ciudad viviente (2018). Coordinador del taller online Poesia Life 2.0.

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