TRES EN UNO
Tres seres en un solo hombre,
tres verdugos para la razón,
así son, tres en uno, uno en tres.
Camino de noche como un muerto,
bebo del veneno
de mis malditos recuerdos.
Añoro estar con ella,
pero uno de mis yo
me dice que, en realidad, no quiero.
¿Quiero?, ¡Quiero!, grita mi segundo yo,
otra maldita palabra
que condena mi razón.
Mientras mi tercer yo,
pasa días y noches en la oscuridad,
encadenado a las mentiras que habitan,
en la balanza del bien y el mal.
Incertidumbre
Hay días en los que despierto y me siento el amo del mundo.
Otros, en los que me siento un pordiosero.
Lo cierto es que la mayor parte del tiempo no sé lo que siento o lo que quiero.
Estoy vivo o muerto, no lo sé,
¿cómo será tener la certeza de estar despierto?
El mundo no es malo, cada uno hace de él lo que quiere,
pero en mi mundo, el enemigo que lo destruye es mi propia mente.
Me juega sucio, me pone trampas, miedos e incertidumbres que no logro desentrañar.
No me atormento, me acostumbro a vivir con ello.
Me adapto, no tengo remedio.
Estoy roto, fracturado por dentro,
ahora mi corazón es árido.
Pero ha de llover en él, agua del cielo,
la flor de un cactus ya muerto.
Al probar el agua de la esperanza de nuevo,
recupera fuerzas y vuelve a él un aliento.
Le da fuerzas para escalar del fondo de ese abismo,
ese infierno en que él se sumerge todo el tiempo.
Dylan Sebastián Molano (Manizales, 1999). Joven artista y rebelde que practica las artes circenses en las que encuentra la manera de conectar mente y cuerpo. Sus lecturas exploran el horror y lo sobrenatural, Lovecraft y Baudelaire. Ha participado en procesos de creación comunitaria con la Revista Ouroboros, en la que también ha publicado.










