SOULSTRONG


Bogotá, una ciudad de contrastes, caótica, con un encanto indescriptible y como toda metrópolis que se respete, con contaminación auditiva. Pensamientos decadentes, improperios incomprensibles, calumnias, silabas sin sentido, les dio vida a seres siniestros, incontrolables empezaron a alimentarse de los chismes y murmuraciones de los ciudadanos, hombres y mujeres comenzaron a actuar erráticamente, sin voluntad, agresivos, deprimentes, vacíos, nadie podía explicar este fenómeno ¿era acaso una nueva pandemia? fue entonces cuando una agencia poco reconocida, dedicada a investigar sucesos paranormales tomo el caso. Un día, patrullando por las calles de chapinero, un grupo de personas los atacaron y antes de que tuvieran que usar sus armas para defenderse, los atacantes tuvieron un desmayo, cuando despertaron, habían vuelto a la normalidad, los agentes interrogaron a las víctimas, cada uno contaba haber sido acosados por voces disonantes, atormentándolos con ideas suicidas, entonces oían una melodía muy relajante, se convertía en luz y la oscuridad se desvanecía, uno que otro describía que la tonada provenía de un saxofón. Los agentes reunieron los testimonios, concluyeron que todo lo que sucedía era producto de ondas sonoras estrambóticas y el único que podía combatirlo era el músico. La búsqueda se complicaba, los chismosos afirmaban haber visto a un saxofonista muy peculiar en distintas zonas de la ciudad, lo habían visto en Usaquén, Usme y municipios aledaños. Para la gran mayoría no era más que un simple saxofonista, ponía su sombrero en el piso, mientras tocaba clásicos de jazz,blues y soul, en ocasiones tocaba piezas inéditas de su autoría, sin embargo, muy pocos sospechaban que guardaba un gran secreto, lo que no sabían es que él podía ver lo que se ocultaba en el ámbito supra normal, con claridad observaba a los seres que estaban acechando a los transeúntes, espectros que se aferraban a sus cabezas y susurraban decretos de destrucción, El saxofonista simplemente tocaba y al impregnar el ambiente con una frecuencia muy poderosa, convertía cada nota musical en un proyectil, al ser impactados, los espectros se convertían en polvo. Los agentes se desplegaron por la ciudad para tratar de capturarlo, por días, no tuvieron éxito, salvo en una tarde, lo encontraron. haciéndose pasar por un transeúnte, uno de los agentes le hizo un par de preguntas, en sus escasas declaraciones dio la siguiente afirmación – “soy discípulo del verbo creador”- en seguida le explicó al agente – “la palabra es el fundamento de todo lo que ha sido creado” – el agente se sintió intrigado por su forma de hablar, dejo unas monedas en el sombrero del músico, quería saber más, de pronto, una criatura siniestra, compuesta de sonidos molestos y decadentes apareció ante ellos, los agentes que se encontraban escondidos para atrapar al músico, dispararon contra el monstruo, sin resultado. El tenebroso ser lanzó un chirrido insoportable, el joven saxofonista apenas resistía el ruido, lo único que podía hacer era tocar, los constantes choques de proyectiles luminosos y oscuros comenzaron a amenazar la estabilidad de la realidad, parecía que el velo del espacio tiempo se iba a rasgar, la batalla parecía no tener fin, con todas sus fuerzas toco una melodía especial, las notas se convirtieron en espadas luminosas contra el monstruo, cortándolo en varios pedazos, los sonidos molestos se convirtieron en melodías amenas, el músico se dirigió al agente que estaba disfrazado y le dijo que su saxofón, no solo era un instrumento, sino un arma contra los ruidos que atentaban contra la armonía del cielo y la tierra, la había denominado como “la voz del alma” ,entonces, cómo si se tratara de un fantasma, desapareció. Con la poca información reunida, comenzaron a denominarlo como Soulstrong y entre los investigadores debatían sobre este extraño personaje, algunos lo defendían, otros lo señalaban como el culpable de este fenómeno y no se equivocaban. En su juventud, Soulstrong había sido imprudente, ignorando el potencial que se esconden en las palabras y con su voz, había creado chismes que causaron ruina, dolor y muerte, las consecuencias eran irremediables. Cargando con su culpa, vago entre la perdición del mundo y cuando no había un horizonte claro, encontró la redención, no obstante, los decretos que había creado por medio de los chismes y la murmuración tomaron mayor fuerza, al punto de volverse tangibles, empezaron a alimentarse de las mentiras, las groserías y murmullos, obteniendo el poder para propagarse por los aires como un virus, sembrando el caos, miedo y duda en los habitantes de la capital. Para obtener su redención, el joven saxofonista debía cazar las disonancias que el creó y que ahora están afectando a la población, su maestro le enseño una habilidad, capaz de purificar las tinieblas, transmutar la negatividad en luz. Esta era la constante labor de Soulstrong, su misión no tendría un fin, cada día, el mal uso de la palabra multiplica las disonancias y las fuerzas opuestas se fortalecen cada segundo, sin embargo, el joven saxofonista sigue emprendiendo su tarea incansablemente, el seguiría recorriendo las calles, con su música como arma en contra de las hordas espectrales que buscaban generar desesperanza y apatía hacia la vida. La agencia aún continúa rastreando a Soulstrong, buscando la oportunidad para atraparlo y descifrar el misterio de las disonancias.

Anacrónica: la chica atemporal

Anacrónica: la chica atemporal, sean bienvenidos a esta Bogotá retrofuturista, donde se libra una batalla interdimensional entre los cronomantes y un grupo de resistencia, en el cual, Ana hace parte, y quien tiene la clave para reescribir la realidad del universo.

Daniel Mauricio Greiff Tovar (1987,Colombia). Diseñador gráfico, escritor y dibujante de cómics, la mayoría enfocados a la ciencia ficción y surrealismo. Su trabajo más relevante es Anacrónica: la chica atemporal, historieta por la cual ha tenido un mayor reconocimiento dentro del mundo del cómic colombiano.

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